Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Archivo: Febrero 2008

EL NORTEAMERICANO HO HABLA CASTELLANO PARA NO TENER QUE INVITAR

lisette 12/02/2008 @ 20:04

Entre quedarme el fin de semana repasando mis cursos de idiomas y salir de paseo, evidentemente opté por lo segundo. Claro que la responsabilidad me respaldaba pues había tenido la buena fortuna de adelantar en algo mis repasos en la semana que pasó, a sabiendas que era muy probable que el fin de semana no pudiera estudiar pues tenía esta invitación a salir. En efecto, el fin de semana fue propicio para romper la rutina y salir de paseo al campo, la invitación estaba hecha para visitar el restaurante campestre que un amigo de mi profesor de inglés tiene por allá. La idea era ir con algunos compañeros de la clase de idiomas que también saben disfrutar de estos días al aire libre. Nos reunimos en la casa de Johnatan, nuestro profesor de inglés. Allí nos esperaba junto a Nick, su amigo, un norteamericano que hablaba muy poco castellano, pese  a que ya tenía varios años en España, trabajando como inversionista en diversos sectores, en este caso el turismo. Pero es que así son algunas personas, por más que se la pasen en un país donde se hable determinada lengua, nunca llegan a aprenderla del todo, al menos en un nivel que le permita hablar fluidamente sin esas típicas lagunas mentales que lo hacen a uno detenerse a buscar palabras en su reducido vocabulario extranjero.

 

            Una vez reunidos todos, partimos rumbo a las afueras de la ciudad, poco menos de una hora de camino nos separaba de nuestro destino. Éramos un total de seis personas los que viajábamos en la gigantesca camioneta de Nick, casi no llevábamos nada, excepto nuestros trajes de baño para hacer uso de la piscina. Al menos yo, salí ya con la ropa deportiva puesta y una salida de baño además de la toalla y ya en el restaurante campestre, reparé en el hecho de que olvidé algo muy importante: el repelente contra los mosquitos. En efecto, y al día siguiente me arrepentí aún más, pues fui presa fácil de estros insectos, sobre todo en el área de las piernas, desamparadas por unos pantalones cortos que inocentemente buscaban aliviar el calor de la zona. Las ronchas no tardaron en aparecer y aún ahora me causan un tremendo escozor que ni la más irregular de las llaves es capaz de apaciguar. Pero volviendo a los acontecimientos cronológicos, debo decir que la llegada al restaurante campestre fue el domingo a eso de las once de la mañana y de frente nos fuimos a la piscina, el sol golpeaba con cierta fuerza y era momento propicio para un rápido bronceado y unos buenos minutos en la alberca del restaurante. De esta forma lograba sacarle el máximo partido a la reducida exposición solar y digo reducida porque no es recomendable estar más de treinta minutos al sol, ahora que los cambios climáticos son más ostensibles.

 

            Luego de una hora de piscina, todos salimos con un hambre voraz del agua y de inmediato nos dirigimos al comedor principal donde el exquisito olor de los potajes nos recibía. Distinguí que una buena paella se anunciaba desde el fondo de la cocina, no podía ser otra cosa y lo más probable era que se iba a presentar en una fuente de considerable tamaño. En efecto, y lo mejor del caso era que se dirigía justo hasta nuestra posición. Qué buen gesto de Nick –pensé-, no esperó a que ordenáramos sino que nos invita esta buena paella. Mis pensamientos se fueron por donde vinieron cuando vi al mozo portador de la paella, pasar por nuestro costado sin mirarnos y rumbo a una mesa que estaba a unos metros más atrás de nuestra posición. Crucé miradas con Johnatan que al parecer pensó lo mismo que yo. El debía conocer mejor a su amigo, pero parece que no era así. En fin, tomamos asiento en una de las mesas y uno a uno fuimos ordenando lo que consumiríamos.

  

Al final del almuerzo estaba visto que el norteamericano no era muy generoso o que suscribía al pie de la letra la frase “no mezclar los negocios con la amistad”. Cada uno pagó su cuenta y luego fuimos a dar un paseo por los alrededores hasta que el sol fue cayendo. En el recorrido vimos bastantes animales domésticos entre conejos y gallinas y uno que otro mono de pequeño tamaño. Era un lugar recreativo bastante agradable y hasta recomendable diría yo. Pero, eso sí, nada fue gratis.

GEORGE HARRISON SALE A RECIBIR A SU MAESTRO MAHARISHI MAHESH YOGI

lisette 06/02/2008 @ 21:18

El mundo acaba de perder a uno de sus grandes maestros modernos, un personaje que en cierta forma, ocupó una buena parte de la historia del siglo veinte. Me refiero al maestreo Maharishi Mahesh Yogi, quien en vida fuera el maestro y guía espiritual nada menos que de los Beatles. En efecto, el maestro Maharishi falleció el martes sin que se precisen las causas de su deceso. Era un anciano de más de noventa años de edad al momento de su muerte por lo que seguramente se debió a causas naturales. Pero el Maharishi, será más recordado por haberse convertido en el puente entre las sociedades de Oriente y Occidente. Así es, gracias al contacto que tuvo con los Beatles, las puertas y los ojos del mundo se abrieron hacia las filosofías orientales. No es que Confucio y otros pensadores no hayan llamado la atención de occidente en tiempos pasados, pero aquí hablamos de una masificación del interés por descubrir lo que se profesaba en el oriente. Ya no eran sólo los catedráticos de las universidades o sus alumnos los que estaban interesados, ya no era solamente parte de la carrera de teología, filosofía o sociología, ahora millones de personas, con distintos idiomas, credos y razas, se interesaban por la magia que había podido cambiar el curso de la carrera de los Beatles.

Los primeros en beber de estas fuentes, fueron sin duda los norteamericanos, atentos a todos los cambios sociales que se dan en el mundo y muchas veces sin darse cuenta que, ellos mismos, son el epicentro de estos cambios. Claro que más de uno podría señalar el Mayo Francés como el punto de origen de este big bang de la contracultura de fines de la década de los sesenta, pero fue en verdad la costa oeste de los Estados Unidos, la que ardió con este fuego llegado de Oriente. Específicamente estamos hablando de California, de San Francisco para situarnos con precisión en estas fantásticas coordenadas histórico temporales. Fue allí donde se catalizó toda esta filosofía y doctrina llegada de Oriente. Todo empezó cuando George Harrison, el más espiritual de los Beatles, se encontró saturado y hasta vacío por tanta fama. Buscaba algo más. Viaja a La India y toma contacto con aquella cultura milenaria, conoce al maestro Maharishi y después nada vuelve a ser igual en su vida, un nuevo universo se abre ante él y por supuesto su música y su manera de componer se ven claramente influenciadas. En esos mismo años, Harrison conoce al maestro hindú Ravi Shankar, quien le enseña a tocar el Citar, una especie de guitarra alargada, tradicional del folklore de esa nación y que tiene un sonido muy particular, latigueante sería un buen adjetivo si cabe la palabra, un término medio entre una guitarra y un banjo típico de los vaqueros. Al principio, hubo que vencer la barrera del idioma pues Shankar no hablaba una pizca de inglés y Harrison tampoco dominaba el idioma de La India, pero se las ingeniaron para interrelacionarse.

Tanta fue la química entre estros personajes que Shankar terminó mudándose a occidente y realizando una carrera musical en Estados Unidos, llegó a editar varios discos, siempre en su línea hindú, nunca se comercializó pero esto no supuso que la gente no le tomara interés, al contrario, sus discos eran muy bien vendidos tomando en cuenta que no era un pop comercial. Su actuación en el festival de Monterrey fue soberbia y muchos se interesaron en lo que estaba ocurriendo, paralelamente a esto, el Maharishi seguía guiando espiritualmente ya no sólo a Harrison sino a los otros Beatles también. Al mismo tiempo el Hippismo crecía en todas partes, miles de jóvenes en la calles protestando contra la guerra, Luther King hacía lo suyo por la raza negra, se predicaba el amor libre también, las drogas eran utilizadas como un vehículo de escape y como una forma de alcanzar el Nirvana. Pero también había el lado negativo, la guerra de Vietnam, los problemas en Cuba, el racismo, el Ku Klux Klan en los grandes estamentos y un largo etcétera. Parecía una lucha entre el bien y el mal como anunció el Apocalipsis peor nadie parecía darse cuenta, todo el mundo inmerso en lo suyo.

Así llegó el final de una década mágica que se cerró con Woodstock como acontecimiento principal. Allí también estuvo Shankar, los Beatles ya se habían separado para entonces, sabiendo que el tiempo había pasado y que era hora de marchar en solitario cada uno por su camino y yo seguí a Harrison quien organizó el concierto benéfico para Bangladesh con sus amigos Eric Clapton, Billy Preston y por supuesto Ravi Shankar. A estas horas, ya los dos antiguos socios deben estar reunidos en alguna parte del infinito, Harrison y el Maharishi.

EL SUICIDIO EN EL OJO PÚBLICO

lisette 04/02/2008 @ 16:32

En el lenguaje forense se trata de un suicidio más para la estadística, pero para el lenguaje periodístico es algo más, ya que esta historia presenta algunos ingredientes que la hacen ser portada de los diarios. Estamos hablando del hecho ocurrido la semana pasada en Antequera y que ha sido motivo de comentarios durante la última semana y ha puesto nuevamente sobre el tapete el tema de los suicidios. En efecto, la semana pasada, una noticia sobresalió por su particularidad. La nota periodística consignaba que una pareja de novios, había perdido la vida, cuando un tren los arrolló. Al principio se manejaban varias hipótesis pero con el correr de las horas y de los días, la hipótesis del suicidio fue ganando terreno, más aún cuando aparecieron algunos testigos de la escena del crimen. Efectivamente, estos testigos refirieron que vieron a la pareja dando vueltas por la zona, los notaron un tanto ansiosos pero sin llegar al nerviosismo y, una vez que vieron venir el tren, bajaron a las vías férreas y allí esperaron abrazados. Con esta visión, es bastante claro que se trató de un suicidio pactado con antelación. Quizá la pareja sufría de alteraciones mentales o tal vez una grave enfermedad los corroía, la verdad será difícil averiguar esto puesto que luego de ser arrollados por un tren AVE, no quedó de ellos ni su recuerdo y tampoco traían documentación al momento de perpetrado el hecho.

 

            Como todos sabemos, luego de que un tren atropella a una persona, esta queda totalmente despedazada e irreconocible. Es uno de los suicidios más espectaculares que se conocen y ese es el primer ingrediente que encontró la prensa para lanzar la noticia en primera plana. Dos cuerpos destrozados, mejor dicho, restos de éste y sangre en las vías férreas fue todo lo que le quedó al cuerpo forense, poco para ellos, pero mucho para la prensa amarilla. El segundo gran ingrediente que trajo esta noticia fue que la pareja de novios estaba conformada por dos mujeres y el tercer ingrediente es que ambas contaban con 57 años de edad. El resultado de esta mezcla derivó en una noticia de primera plana, muy comentada y que reabrió el debate sobre el tema de los suicidios. En efecto, nuevamente la prensa hizo eco de esto y con ella, sus ácidos críticos.

  

Escuché y leí todo tipo de comentarios, referente al tratamiento de los suicidios por parte de la prensa, sobre todo de personas desconocidas como en este caso. Por lo general, estas noticias son consignadas en las páginas interiores de los tabloides y no pasan de las 100 palabras porque para la prensa, suicidio no es lo mismo que asesinato, pese a que ambos hechos guardan estrecho vínculo, encontrado su punto de intersección en la violentación de la vida, aunque sea la propia vida de la víctima en cuestión. Siguiendo con las críticas a este tipo de prensa, caí en la cuenta de que los suicidios que competen a personajes públicos, artistas, figuras de la política, etcétera, son recogidos en primera plana también, porque aquellos sí son noticia. Hasta allí todo más o menos regular. Sin embargo, encontré una inconsistencia o contradicción, como quieran llamarle. Sucede que, cuando se consulta esta ambivalencia a los periodistas, o a los jefes de prensa, estos responden que si consignan todos los suicidios que se registran, en primera plana, esto podría incidir en esta práctica por los jóvenes o personas desorientadas y sin esperanzas, convirtiéndose en un peligroso paradigma social. Correcto. Lo cual sólo dejaba una inquietud. ¿No sucede acaso lo mismo con el caso del suicidio de un personaje público? Estos personajes públicos ya son paradigmas desde el comienzo y ellos sí que podrían incidir en las conductas de sus seguidores. Creo que la cosa va más por el lado de las ventas del diario. ¿O no?

 

Para graficar esta situación, podríamos hacer un ejercicio de memoria y traer al presente un caso de suicidio en los Estados Unidos y que implicó a una figura pública. Nos referimos al caso de Ozzy Osbourne, quien fue acusado de propiciar el suicidio de un joven fanático del músico. En efecto, Ozzy Osbourne fue llevado a juicio por la fiscalía, acusado de haber inducido a un joven al suicidio a través de las letras de su canción Suicide Solution, traducida al castellano, Solución: suicidio. El joven, de origen canadiense, fue encontrado sin vida, con unos audífonos puestos y un reproductor de casetes con una cinta de Ozzy Osbourne que incluía el tema en debate. Finalmente el juez absolvió a Ozzy Osbourne ya que no encontró nexo entre la canción y el hecho.