Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Archivo: Diciembre 2007

EL ORDENADOR NO SIRVE Y EL PROGRAMA DE AYUDA ESTÁ EN OTRO IDIOMA

lisette 03/12/2007 @ 18:54

Ayer por la noche se dio una de las pocas situaciones en que pierdo el control y el talante. Sucedió que llegué un poco tarde a mi casa y me topé con que mi ordenador marchaba a un décimo de su velocidad habitual. No encontraba  explicación para esto aunque…Sí, lo recordé. Le había encargado a mi empleada del hogar que el sábado, antes de retirarse, realizara una cuidadosa limpieza de mi ordenador. Al parecer la muchacha –que no domina bien el idioma castellano- no guardó el debido cuidado y movió alguna pieza. Ahora el sistema operativo aparecía seriamente dañado y, lo peor del caso, ya casi era la medianoche del domingo y el lunes muy temprano debía empezar a trabajar. No había mucho margen para reaccionar y decidí enfrentar el problema por mi cuenta.

 

            Había recordado que hace un par de meses, conocí a un inglés que sabía mucho de computadoras y le dio una revisada a mi ordenador para ver si le faltaba o le sobraba algo. Según me dijo en aquella oportunidad, en su acentuado inglés, mi ordenador funcionaba muy bien y hacía óptimo uso de los recursos de que disponía. Al menos eso le entendí. Pero lo más importante de aquel día de diagnóstico fue que me dejó instalado un programa que servía para hacer un test completo de mi máquina a nivel componentes y a nivel sistema operativo. Es recién ahora que tuve la oportunidad de probarlo y vaya que fue de ayuda. Pero no fue fácil, para empezar no recordaba el nombre del programa, lo que sumado a la lentitud con la que ahora operaba mi ordenador, me hizo perder casi una hora en su ubicación. Cuando al fin logré ubicarlo, resultó que el programa no tenía traducción al castellano habilitada, todo estaba en inglés (muy técnico desgraciadamente) y el programa sólo ofrecía traducción al alemán, que por supuesto en nada ayudaba. Afortunadamente, por los símbolos de alerta y por otros síntomas de mi ordenador, pude deducir que el problema se encontraba a nivel de hardware por lo que me dispuse a aventurarme, como nunca antes, en el interior físico del ordenador.

 

            Al ver la hora – casi la una de la madrugada- decidí dejarlo para el día siguiente a primera hora. Puse mi alarma para las seis de la mañana y me fui a dormir con un profundo sentimiento de incertidumbre, incluso llegué a soñar que agarraba a golpes a mi empleada, culpándola del hecho. Pasaron las cinco horas y salté de la cama como resorte. Apenas y me lavé la cara, más que nada para tener una visión clara, y cogí el desarmador para destapar la máquina. Al abrirla vi que todo parecía estar en su sitio así que decidí usar la linterna. Con la visión mejorada que me ofrecía el cañón de luz, pude ver que la tarjeta de sonido del ordenador estaba fuera de su sitio. La acomodé pero dudé que eso tuviera que ver con la velocidad de operación de mi ordenador. Seguí hurgando y me topé con que una de las memorias RAM de la máquina estaba fuera de su banco. Eureka! Esa tenía que ser la causa del problema. La acomodé y, sin cerrar la tapa del ordenador, encendí la máquina y crucé los dados. A los diez segundos el ordenador se encendía sin problemas, con su habitual y añorada velocidad. Problema resuelto, a tapar el ordenador y continuar con la rutina.