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Archivo: Septiembre 2007

La primera vez con el inglés

lisette 13/09/2007 @ 17:49

El primer día de clases en la escuela oficial de idiomas a la que asistía hace ya varios años atrás pude darme cuenta que aprender un idioma extranjero no eran tan fácil como yo me lo esperaba. Llegué muy tranquilo a la clase para empezara a aprender inglés cuando el profesor soltó unas palabras en dicho idioma que yo no entendía. Luego volvió a abrir la boca, ya esta vez en español para decir los mismo que acababa de decir en inglés, pero ahora en nuestra lengua materna, la cual todos los alumnos sí conocíamos a la perfección y podíamos entender. Lo que dijo fue que a partir de hoy nadie debía dirigirse a otra personas en español mientas estemos en el interior del aula. Esto dejó perplejo a más de uno, recién íbamos a empezar con el aprendizaje de este idioma y ya teníamos que dirigirnos a todos mediante esa lengua extranjera.

 

Felizmente, para mí, y creo que para el resto de mis compañeros también, el profeso agregó que por tratarse de la primera clase trataría él mismo de hablar todo en los dos idiomas para que no nos perdiéramos y pudiéramos seguir la clase con toda confianza de entender lo que él nos iba explicando. Esto sería así durante las primeras semanas hasta que más o menos fuéramos acostumbrándonos a oír tan sólo indicaciones, preguntas, comentarios, en fin todo, en inglés. Todo ello para complementar un aprendizaje intensivo y adecuado para nosotros. Claro que en un primer momento todos en el aula pensábamos que no íbamos ser capaces de lograrlo, ya que pasar a estar en un ambiente en el que sólo se hablaría otro idioma parecía un impacto tan intempestivo que generaba en muchos el temor de no poder seguir, y ocasionaba el deseo de rendirse a la primera oportunidad.

 

Sin embargo conforme fuimos avanzando, el idioma inglés se iba haciendo más familiar para nosotros ya que la costumbre de oírlo y hablarlo, así como de leerlo y escribirlo para todo lo que quisiéramos durante la clase era muy útil. Además lo practicábamos fuera de clase en toda oportunidad que se nos presentaba, con los turistas en los lugares más conocidos de la ciudad, con otros amigos que ya sabían algo más, en fin, no fue tan difícil como nos lo habíamos planteado y de esa manera avanzábamos y mejorábamos en la práctica del inglés, viendo con optimismo como nos favorecía este proceso.

 

Esa fue la vez en la que empecé a estudiar un idioma distinto al mío. Y recuerdo que conforme me acercaba al final de todo el aprendizaje, se hacía más fuerte en mi memoria ese primer día de clases en el que todo me parecía cuesta arriba y en el que deseaba salir y no volver. Pero también me preguntaba si la próxima vez que tratara de aprender otro idioma me pasaría lo mismo, y si debía estar ya acostumbrado a la idea de que la primera vez que se intenta algo nuevo siempre parece más difícil de lo que es en realidad. Hoy ya van tres idiomas los que he aprendido y cada vez se hace más fácil estar acostumbrado a la idea que con cada uno se abre un mundo del que no sabemos nada al inicio, pero que es en realidad muy fácil de aprender.

El idioma humano

lisette 12/09/2007 @ 17:33

Los seres humanos poseemos una cualidad que ningún otro ser sobre la tierra se puede jactar de utilizar. Una herramienta que es de utilidad básica para nuestro desarrollo constante, ya que sin ella no seríamos capaces de hacer nada que involucre a otra persona: estamos hablando de la lengua. El instrumento por el cual nos podemos comunicar y transmitir deseos, sentimientos, razones, pedidos, favores, en fin, todo lo que se nos permite mediante el ejercicio libre de la comunicación. Somos, los seres humanos, privilegiados en este aspecto.

 

Mientras, que por otra parte, los animales poseen medios de comunicación diferentes a los nuestros, nosotros somos capaces no sólo de transmitirnos por medio de procesos estructurados rígidamente, de forma mecánica aquello que necesitamos comunicar. También podemos hacer llegar a otros los sentimientos que tenemos y que queremos transmitir, así como pensamientos a los que hemos llegado después de un razonamiento. Y es justamente este punto tan importante el que nos diferencia de los animales. Ellos sólo cumplen tareas de comunicación para satisfacer necesidades biológicas básicas, como lo es la protección, el alimento o la vivienda; mientras que el ser humano trasciende esos aspectos y llega mucho más lejos gracias a la capacidad que posee.

 

Así, mediante le evolución del proceso comunicativo humano hemos podido llegar a establecer una diferenciación inmensa en todo el universo de la lengua humana, de manera que existe, en cuanto grupo humano hay sobre la tierra, una lengua que los identifica y que ha ido creciendo junto a ellos a lo largo del proceso de la historia. De esta manera se ha complejizado la posibilidad de la comunicación, pues no todos los humanos nos podemos hablar y entendernos de manera efectiva, debido a la diferencia bastante grande entre lenguas tan diversas. Entonces, se hacen necesarios, en este contexto, traductores de idiomas que puedan establecer un nexo entre dos culturas distintas, y que le den a ambos lados de la comunicación la satisfacción de poder trasmitir y recibir mensajes que son necesarios. Este punto es primordial, también, para mostrar el completo aspecto de la lengua humana. Incluso se puede aprender un idioma que no es el propio y así tener una mayor capacidad comunicativa. Todas estas ventajas tenemos al contar con lenguas que nos permiten la comunicación.

 

Los animales se comunican de diversas maneras, mediante olores, movimientos, colores, ondas eléctricas, etc. e incluso hay científicos dentro de la etología, que es la ciencia que se encarga de estudiar el comportamiento de los animales, que postulan que los animales no cuentan con comunicación, pues esta sería propia de quienes poseen un proceso mental antes de emitir cualquier señal que llegue a un receptor. Es decir de quienes son seres racionales: los humanos. Pero más allá de esta tesis, podemos observar que los procesos comunicativos de los animales superan a los de los hombres en variedad y formas, ya que su organismo está capacitado para ello. Sin embargo, la forma humana por excelencia, la verbal, esta dotada de elementos que la hacen infinitamente mayor en profundidad o contenido, ya que puede, mediante palabras tan sutiles, expresar lo más abstracto de la esencia humana y llegar a otro de manera tan directa y clara que le dice en tan sólo unas palabras todo un universo de ideas.

Certificación del idioma

lisette 11/09/2007 @ 16:42

El aprender un idioma puede darse por variadas razones, que van desde el gusto por aprenderlo o la necesidad de dominarlo, ya sea por trabajo o por un viaje, lo cual significaría cambiar de idioma, pues se va a un país en el que la lengua que domina es una diferente a la que estamos acostumbrados. En caso de que se trate de una necesidad laboral se puede presentar el caso de  que sea porque así nos lo pide el trabajo, o también porque el trabajo al que aspiramos tiene como requisito el dominio de un idioma determinado.

 

Lo que se hace en estos casos, no es sólo estudiar por aprender, sino también porque se necesita un reconocimiento de que se conoce el idioma: es decir hace falta la certificación de una escuela oficial de idiomas, pues esto es necesario para que se pueda cumplir con las exigencias que demanda nuestro trabajo o para poder implementar el currículo, y de esta manera postular con mejor oportunidad al trabajo que se desea tener.

 

En este sentido existe una gran variedad de certificados para idiomas que son expedidos por las academias de las lenguas o por otras instituciones que se presentan como avales del total aprendizaje de su idioma. Se puede tomar como ejemplo el caso del inglés, para el cual existen certificaciones de universidades como la de Michigan o la de Cambridge. Ambas cuentan con un gran reconocimiento dentro del ámbito del la enseñanza de su idioma. Y para adquirir las certificaciones de haber concluido meritoriamente los estudios de a lengua anglosajona se tiene que rendir exámenes tales como el TOEFL (Test of English as foreign language, o Prueba de inglés como idioma extranjero).

 

Existen además una gran variedad de pruebas para adquirir el reconocimiento certificado de un idioma. Ello trata de que se hayan establecido distintas pruebas para personas que desean desempeñarse en una determinada área de trabajo, pues el vocabulario empleado será distinto al de otra. De esta manera hay exámenes que se dan para quienes trabajarán en el extranjero de ingenieros, de médicos, de abogados, de profesores, etc, ya que cada una de estas labores requiere un conocimiento y manejo especial.

 

De la misma manera, hay pruebas para ser traductor de idiomas, lo cual requiere un conocimiento amplio y completo, del idioma. Ya que debido a la naturaleza de esta labor, quien se encargue de ello tendrá que estar constantemente en contacto con personas y documentos de la más variada índole, lo que le obliga a conocer términos de distintas áreas.

 

Así, cuando en un trabajo se le pida a un empleado que aprenda un idioma este deberá tratar de hacerlo de la mejor manera, pero además tratar de obtener el documento que lo avale en cuanto a su nuevo conocimiento, no solo contentarse con terminar los cursos de idioma sino además tratar de avanzar un paso más y tener entre sus manos el papel que le pueda servir tanto en su país como en el extranjero como reconocimiento de su comprensión del idioma.

La herramienta personal

lisette 10/09/2007 @ 18:42

Aprender un idioma no es cosa sencilla, aunque para algunos no demande mucho esfuerzo. Hay otros para los que sí se vuelve más difícil cada día, conforme van avanzando el aprendizaje de un idioma extranjero. Pero quienes en verdad desean adquirir el manejo de una lengua toman la determinación de sobrepasar cualquier obstáculo y llegar a su meta.  Muchas veces esta meta, cualquiera que ella sea, es la que hace que los estudiantes se empeñen en  optimizar el uso de otro idioma.

 

Esas razones por las que se matriculan en las escuelas oficiales de idiomas son de las más variadas y van desde la necesidad porque el trabajo así lo exige, hasta la oportunidad de viajar a un país en el que se habla el idioma que se está aprendiendo, pasando por el gusto de cierta lengua o simplemente porque los amigos están estudiando un determinado idioma.  Entre los jóvenes es más común encontrar estas dos últimas razones para la adquisición de un idioma, pero entre las personas que ya tiene alguna responsabilidad, por lo general el aprendizaje se da por cuestiones laborales, que exigen tanto viajar a otros países como estar en contacto permanente con personas que pertenecen a su ámbito laboral y se desempeñan en el exterior, lo que hace no sólo necesario sino urgente la adquisición de una segunda lengua, y quizá hasta de una tercera para poder seguir trabajando a un buen nivel.

 

La excesiva urgencia, en estos casos se da por la conexión de los negocios a través de todo el mundo, lo que lleva a ver que el idioma no es una barrera que frene el proceso de intercambio internacional. Bajo esta idea se le debe tener como un instrumento a favor, que sea usado con la máxima eficiencia para relacionarse con aquellos que no comparten nuestra lengua. Así cualquier curso de idioma será afrontado no solamente como una clase sino como una oportunidad de adquirir herramientas para nuestra forma cotidiana  de trabajar.

 

De allí que, por más difícil que se pueda presentar el aprender un idioma, se debe tener en cuenta en primer lugar el objetivo al que se quiere llegar. Así, al tener claro el horizonte y haber definido nuestra meta, se podrá avanzar, aunque parezca que no se logrará. Tener bien en claro que lo que parece un sacrificio nos ayudará más adelante a manejarnos mejor puede ser una motivación extra para reforzar la concentración y llevar a cabo un buen estudio del idioma, permitiéndonos a nosotros mismos sentirnos bien cuando concluyamos cada paso de la enseñanza.

 

Saber que por fin se ha acabado satisfactoriamente todo este proceso, entonces, significará que la persona sienta dentro de sí el mérito de haber cumplido con una tarea auto impuesta. Porque, si bien el trabajo pude demandar el conocimiento de cierta lengua, nuestra opción de aprenderla de la mejor manera posible y con toda la entrega que se puede, resultará en un plus, que es el de conocernos capaces  de lograr lo que nos proponemos.